Romo derrotó a Carlos Urzúa

 

 

 

 

 

La carta de renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda es una denuncia. Igual a la de Germán Martínez a la dirección del Seguro Social. El texto de Urzúa es de hastío y derrota, convirtiéndolo en la primera gran víctima del presidente Andrés Manuel López Obrador, por su significancia en el gobierno y el contexto en el cual se da la salida. Los mercados reaccionaron inmediatamente, actuando intuitiva y emocionalmente, como siempre, a partir de las incertidumbres que revelaban una crisis en el sector hacendario, que lucha todos los días por mantener el control de la macroeconomía –aplaudida hasta ahora por el mundo–, tirando la cotización del peso con el dólar. Pero la renuncia, paradójicamente, puede no ser tan mala noticia como parece, sino todo lo contrario.

En su carta, Urzúa dio algunas claves del porqué de su salida. “Discrepancias en materia económica hubo muchas”, escribió. El único desacuerdo de fondo, y todo el tiempo desde antes incluso de iniciar el gobierno, fue con Alfonso Romo, el jefe de la Oficina del presidente, quien le ganó la partida. En la renuncia, Urzúa le cortó un traje a la medida: “Me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública. Esto fue motivado por personaje influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés”. Mejor, imposible.

 

 

 

 

Fuente. Medios.

Rate this item
(0 votes)
Login to post comments