La mujer que entró por necesidad y vocación a las Islas Marías

 

 

Nayelli quería trabajo como educadora, lo encontró en el penal federal, entre hombres, incomunicada y vestida como guardia; cumplió con su vocación por años.

 

La falta de oportunidades laborales en su ciudad natal, Río Blanco, Veracruz, fue lo que orilló a Nayelli* a emprender una aventura rumbo a la capital del país. Sin más equipaje que unas cuantas prendas y sus papeles, llegó en 2012 a Ecatepec, Estado de México, donde su tía Irene –hermana de su padre- le abrió las puertas de su casa y la apoyó para encontrar trabajo. No le importó que fuera en las Islas Marías.

Nayelli tenía 25 años cuando lo dejó todo para encontrar un lugar donde pudiera ejercer como pedagoga.

Tras ir y venir de entrevistas sin tener éxito, un anuncio sobre la Feria del Empleo en el Zócalo del entonces Distrito Federal (hoy Ciudad de México) sería el primer paso para vivir una experiencia laboral que marcaría la vida de Nayelli para siempre: ser educadora en el centro penitenciario de las Islas Marías, ubicadas en el estado de Nayarit.

FOTO: ESPECIAL

 

Animada por la familia que había encontrada en casa de su tía, acudió a la feria: ahí estaban los de Segob (Secretaría de Gobernación) y dejé mis papeles, relata en entrevista; pero no fue sino hasta un mes después que me llamaron para hacerme exámenes médicos, psicológicos y hasta el del famoso polígrafo, recuerda Nayelli, quien ahora vive en Oaxaca y es madre de dos pequeños niños.

No basta la experiencia

El proceso no fue sencillo, precisa, pues las jornadas de exámenes eran de 5 de la mañana hasta las 9 de la noche…Sin embargo, el desgaste rindió frutos, pues un mes después recibió la llamada que tanto esperaba: Me dijeron que había pasado todos los exámenes y que debía presentarme cuanto antes en Xalapa (Veracruz, estado del que partió meses antes)…Debía acudir a la Academia ANAP (Academia Nacional de Administración Penitenciaria).

 

-¿Y para qué debías ir a la academia? ¿No era suficiente con tu experiencia previa y el título de pedagoga?

¡Para nada, responde Nayelli sin titubear. Estuve en la academia aproximadamente mes y medio y me tenía que quedar toda la semana…Ahí nos traían uniformados, como oficial, y eran muy estrictos con nosotros…Nos daban clases y, sobre todo, disciplina y acondicionamiento físico, recuerda.

 

-¿Y cómo es que llegaste a las Islas Marías?

Al terminar el mes y medio nos asignaron un centro penitenciario federal para hacer prácticas y a mi me tocó ir a las islas Marías por mes y medio. Ya después regresé a Xalapa y me gradué de la academia.

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-O sea, ¿sólo estuviste mes y medio en la isla?

No, al graduarme me asignaron –ahora sí- mi plaza y fue cuando me mandaron a trabajar ya en forma a las Islas Marías, donde estuve de septiembre de 2012 a julio de 2015, comenta.

A pesar de ser una prisión, las Islas Marías no son como muchos lo imaginan, o al menos no como Nayelli creía que sería. El centro penitenciario es muy diferente a uno cerrado, ahí los internos están en semilibertad e incluso algunos tienen a sus familias ahí, pero no todos.

La isla está compuesta por cuatro centros penitenciarios, explica; yo llegué al que se llama Morelos, pero también están Bugambilias, Aserradero y Laguna del Toro…En ese entonces (2012) había aproximadamente cinco mil internos, pero ahora, por lo que me comentan conocidos que siguen trabajando allá, ya no hay más de 700.

 

Lejos de casa

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¿Sabes qué era lo que más me gustaba de mi trabajo en las Islas Marías?, pregunta Nayelli. La cara de felicidad de mis alumnos cuando recibían sus certificados de primaria y secundaria que mandaba el INEA (Instituto Nacional para la Educación de los Adultos). Muchos de ellos estaban ahí, sin saber escribir ni leer, pero se comprometían y eso valía la pena, incluida la distancia de mil 664 kilómetros que la separaban de sus padres y hermanos, a los cuales, por cierto, sólo podía llamar de 12 a 2 de la tarde y sólo 10 minutos, mientras aprovechaban las dos horas de comida de los internos.

-¿Entonces sí podías tener tu celular y llamar a tu familia, aunque sea esos 10 minutos?

No, nuestros celulares se quedaban en Mazatlán, donde abordábamos el barco que nos llevaba a la isla, cero, nada de aparatos. Sólo nos comunicábamos con el teléfono fijo en esos horarios y nadamás entre semana.

Y justamente por esas medidas de seguridad en el centro penitenciario, fue que Nayelli no supo cuando falleció uno de sus hermanos menores a causa de un accidente a inicios del mes de marzo de 2013.

 

Mi hermano murió en fin de semana pero, por no tener llamada, fue hasta el lunes que me enteré que él había fallecido y que ya hasta lo estaban sepultando… ¡Uff, fue lo peor que me pasó estando allá! Ese día se portaron accesibles conmigo porque me sacaron, pero me tardé 12 horas para llegar a Mazatlán; y luego otras 16 horas para llegar a casa, ¡uff, se me hicieron días!, recuerda con un poco de nostalgia, pues justo en estos días se cumplieron seis años de la partida de su hermano.

 

La educación no sólo son clases

Tal como relata Nayelli, la formación en la academia de Xalapa incluía acondicionamiento físico y disciplina, pues a las Islas Marías no sólo llegarían a dar clases.

Planeábamos actividades culturales con ellos, como obras de teatro; también hacíamos deporte y organizábamos torneos de fútbol, basquetbol, volibol y béisbol; ¡y hasta zumba hacíamos!.

Pero eso no era todo, el área educativa también era responsable de apoyarles en sus actividades laborales –sí, los internos trabajan principalmente en el campo o realizando otros oficios, como la carpintería-, pero también en lo espiritual: Había grupos de católicos, cristianos, testigos de Jehová y hasta adventistas, y nosotros los apoyábamos en sus diversos cultos y tradiciones.

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-Vivimos aún en una sociedad en que la mujer aún es considerada no apta para ciertos trabajos o para estar en determinados lugares. Trabajabas en una prisión, cuyos reclusos eran hombres, ¿en algún momento te sentiste ofendida por alguno de ellos o minimizada por el simple hecho de ser mujer?

Nunca, al contrario, por ser mujer te trataban con más respeto, ya que -como te digo- el que los tengan semilibres ayuda. Evidentemente no falta el que se quiere hacer el chistoso queriéndote conquistar, pero una como empleada sabe el papel que desempeña, y siempre con respeto se les dice que no y ya con eso ‘te los quitabas de encima’.

No obstante, el buen trato que tenían con las educadoras no siempre era el mismo con los custodios, pues Nayelli relata que le tocó ver cómo uno de los internos amenazó con un machete a uno de los oficiales que están a cargo de la seguridad en el penal; sin embargo, fueron los mismos presos quienes calmaron la situación e hicieron que ofreciera una disculpa al guardia.

Adiós a la prisión

El presidente Andrés Manuel López Obrador oficializó en febrero de 2019 que el centro penitenciario será cerrado para dar paso a una reserva natural.

Al respecto, Nayelli encuentra dos posturas sobre la noticia: Por un lado, considera que la forma en que vivían los internos en el penal era la clave para una verdadera reinserción social, objetivo de cualquier sistema penitenciario.

El hecho de que las PPL (personas privadas de la libertad, término con que se identifica a los internos) se encuentren en semilibertad les hacía menos estresante la vida (en comparación con los penales cerrados):

Ahí se podía ver más la reinserción en ellos, ya que se lograba hacer más actividades con ellos; y podían desempeñarse en muchas cosas, tanto laborales como educativas…Aparte, la convivencia con su familia les hacía mucho bien, ya que cuando la visita entraba se estaban ocho días con ellos y podían entrar esposas, padres e hijos al mismo tiempo  y se les iba el día más rápido.

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Pero, por otro lado, para el personal será un beneficio, porque los acercarán a sus estados, ya que el estar ahí encerrados es difícil porque dejan hijos y familia…Ya sabes, los que llegamos a laborar ahí es por necesidad, finaliza Nayelli.

 

*Por cuestión de seguridad, el nombre de la entrevistada fue cambiado

 

Fuente: Heraldo de México

 

 

 

 

 

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