Denuncian maestros de secundaria en Hermosillo falta de agua y luz

 

 

 

 

 

 Los alumnos están sentados bajo alguna de las tres aulas móviles que forman parte de la secundaria; entre los rayos del sol y las faldas de un cerro al norponiente de Hermosillo, a más de 40 grados centígrados.

Aunque parece peligroso, solo se preocupan por intentar resguardarse del calor que se hace insoportable conforme avanza el día, mientras están en la hora de receso.

Se llegan las 11:00 de la mañana y es momento de regresar al salón, donde apenas entra un poco de aire por algunas de las ventanas de las aulas, pero es caliente, duelen en la piel los rayos del sol. Es difícil resguardarse en un aula de clases con apenas dos o tres metros de largo y ancho.

Así reciben clases 49 estudiantes de la escuela secundaria Nueva Creación Niños Migrantes Humberto Gutiérrez, al norponiente de Hermosillo, con clave 26DZS0007D que aparece en la base de datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

La institución está incorporada al programa PIEE (Programa para la Inclusión y la Equidad Educativa) de la SEP y, este -el programa- funciona como intermediario entre el plantel y la Secretaría de Educación y Cultura (SEC) en Sonora, comentó Maribel Guadalupe Moroyoqui, directora y profesora en la secundaria.

Con preocupación, cuenta que deben construir un aula y aumentar la matrícula para que la escuela no sea cerrada, de no cumplir con el requisito, los estudiantes deberán buscar otra opción de estudio.

La escuela más cercana está a kilómetros de distancia que tendrían que recorrer sobre un largo camino de terracería y bajo el potente sol.

“Como decimos nosotros, no podemos incrementar porque muchos de los alumnos no vienen a la escuela al ver las condiciones de la secundaria, más que nada. Por eso ellos se van a otra secundaria, aunque les queda lejísimos, pero se van a buscar mejores condiciones”.

Agregó que la solicitud de la SEP es incrementar y alcanzar al menos 20 alumnos por aula, “ahorita tenemos 49 alumnos, en primero son 14, en segundo está el grupo de 20 alumnos, en tercero 15 y de nuevo ingreso tenemos alrededor de 15 alumnos”.

No hay luz eléctrica, tampoco sistema de agua potable, por lo tanto no tienen abanicos, ni computadoras y ni hablar de aire acondicionado que funcione, para poder limpiar los baños, los alumnos deben acarrear baldes con agua de un rotoplas que les fue donado.

Maribel Moroyoqui cuenta que, desde agosto de 2018 cuando se incorporó al plantel, han hecho gestiones ante el gobierno estatal y el Congreso del Estado, pero no han obtenido respuestas ni resultados positivos.

La inseguridad también les ha hecho daño, pues han sido víctimas de diversos robos en donde se han llevado desde papeles hasta el cableado que existió en un momento.

“Nosotros trabajábamos con una planta eléctrica, nos robaron todo el cableado y pues ya no es nada seguro aquí.

El año pasado fue cuando nos hicieron la mayoría de los robos, iniciamos en noviembre con una pila que es la planta eléctrica, se llegaron los periodos de vacaciones de invierno e igual nos robaron todo lo que teníamos dentro de la aulas: monitores, cañones, proyectores, computadoras”.

Debajo de un árbol que apenas da sombra, debajo de las trailas, a un lado de un cuarto de madera que esperan se convierta algún día en una cooperativa, así pasan algunas horas los estudiantes, quienes a pesar de la situación no han perdido el interés de asistir a clases.

Nos acercamos a los alumnos, dicen que se conforman con luz y agua, que incluso sufren sed porque ni siquiera hay un garrafón del que puedan beber agua.

Actualmente en la escuela imparten clases dos profesoras, incluyendo a la directora Maribel, y un maestro más. Entre ellos dan clases a los tres grados educativos y poco a poco han hecho esfuerzos junto a las familias para poder mantener la escuela.

Coinciden en que el tener acceso a la educación ha ayudado a los adolescentes a encontrar una motivación para salir adelante, a enfocarse en los que les gusta aunque el panorama sea difícil y aunque las condiciones de la escuela estén cada vez más deterioradas.

Cualquier ayuda, se puede realizar directamente al plantel ubicado en la colonia Humberto Gutiérrez, al norponiente, o comunicándose con la directora Maribel Moroyoqui al 647 124 99 94.

 

 

 

 

Fuente: Medios.

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